arrow_back Volver a devocional
El tiempo del Padre
Devocional

El tiempo del Padre

Malaquías 1:6-7

Dios no busca lo que sobra de nuestra vida. Como Padre y Señor, merece honra, temor reverente y lo más valioso de nuestro tiempo.

El hijo honra al padre, y él siervo a su señor. Si, pues, soy yo padre, ¿dónde está mi honra? y si soy señor, ¿dónde está mi temor? dice Jehová de los ejércitos a vosotros, oh sacerdotes, que menospreciais mi nombre. Y decís: ¿En qué hemos menospreciado tu nombre? En que ofrecéis sobre mi altar pan inmundo. Y dijisteis: ¿En qué te hemos deshonrado? En que pensáis que la mesa de Jehová es despreciable.

Qué simpleza hay en lo que Dios demanda de nosotros, tan simple como honrarlo como Padre, en temerle como Señor nuestro. Él, que nos dió la vida que nos da aliento todos los días, ¿no puede recibir honra y temor de nuestra parte?

Los sacerdotes en ese tiempo estaban apagados espiritualmente, no veían el templo de Jehová como algo santo, todo lo contrario, lo utilizaban para comerciar, y solo daban a Jehová lo que sobraba, animales defectuosos, ciegos, cojos.

Lo importante es entender que a Dios no se le puede honrar dándole nuestro tiempo de sobra, o nuestro dinero que nos sobra. Él merece ser honrado y glorificado porque es nuestro Padre.

Nuestra verdadera actitud frente a nuestro Padre eterno debe ser la de darle y entregarle lo valioso de nuestra vida. Él se lo merece y está esperando eso de nosotros como sus hijos.

No desperdicies más tiempo, no dejes pasar un segundo más. Comienza a leer su palabra, a hablarle, presentarle tus cargas, y a adorarle. Comenzá un tiempo de padre e hijo.

Mas contenido semanal

Ver todos