Adoración
Darle a Dios el lugar central.
Nuestra primera respuesta es ministrar al Señor con gratitud, reverencia y alabanza.
Iglesia Corazon de Fuego
Somos una casa de adoración, oración y formación. Nos reunimos para darle a Dios gratitud y alabanza, afirmar quién es Él, interceder por lo que desea hacer y caminar como familia en el propósito que nos confió.
Adoración
Nuestra primera respuesta es ministrar al Señor con gratitud, reverencia y alabanza.
Oración
Intercedemos por nuestras familias, la ciudad y todo lo que Dios desea transformar.
Formación
Crecemos en comunidad para vivir la fe con carácter, convicción y servicio.
Nuestra casa
Creemos que la iglesia es una familia espiritual llamada a revelar a Cristo con palabras, obras y una vida rendida a Dios.
Por eso hacemos lugar para la adoración, la enseñanza bíblica, el discipulado, la misión y el cuidado pastoral. Cada reunión y cada área existen para formar personas que amen a Dios y sirvan con fidelidad.
Contactanos arrow_outwardNuestra historia
Allá por el año 2006 comenzó a sentirse el llamado de Dios hacia algo nuevo. Ese sentir fue guardado en oración, esperando que el Señor mostrara con mayor claridad el camino.
En aquel tiempo comenzamos a asistir a la iglesia del Pastor Enrique Strohschein, en Villa Ballester. Dios estaba preparando cosas para lo que iba a venir. En el año 2008, un encuentro circunstancial con un amigo abrió una puerta concreta: la posibilidad de alquilar un terreno baldío en Ramos Mejía.
El deseo era poner a Dios en un lugar visible de Ramos, en una avenida, donde pudiera ser visto por muchos. Al compartir la visión con el propietario, la respuesta fue inmediata: el lugar estaba disponible. Luego, al hablar con el Pastor Strohschein, nos contó que durante años había orado para que una iglesia se abriera y se estableciera en Ramos Mejía. Nos bendijo, dio cobertura espiritual y el aval de la Unión de las Asambleas de Dios para comenzar.
Después vino el desafío de levantar el templo con sacrificio y esfuerzo, sin contar aún con una congregación formada, buscando que fuera agradable, austero y preparado para congregar a la iglesia que Dios iba a añadir.
El nombre
El nombre nació en un momento de oración, recordando el camino a Emaús en Lucas 24:13-35. Los discípulos estaban tristes y desanimados, pero cuando Jesús se acercó, les habló y les abrió las Escrituras, algo volvió a arder dentro de ellos.
Al apartarse Jesús, ellos dijeron: “¿No ardía nuestro corazón cuando nos hablaba y nos abría las Escrituras?”. De ahí nació el nombre Corazón de Fuego: eso es lo que produce el Señor cuando nos habla y cuando está cerca.
La visión
La visión de Corazón de Fuego es generar una iglesia evangelística: una comunidad que alcance con el mensaje de salvación de nuestro Señor Jesucristo de muchas maneras y en muchos lugares.
Primero sentimos formar una iglesia donde nos conocemos, crecemos y somos formados. Desde esa vida de comunidad se van forjando equipos para evangelizar, abrir anexos, realizar tareas misioneras y servir a niños, adolescentes, jóvenes y familias.
La visión es dinámica. Dios sigue proponiendo cosas, poniendo personas y abriendo estrategias. Caminamos día a día con Él, entendiendo que como cuerpo debemos crecer parejo y responder juntos al llamado.
La iglesia responde
Sentimos el respaldo de los hermanos de la iglesia. Hay disponibilidad para ayudar y servir. Una de las cosas que las personas perciben al llegar es el amor con que son recibidas, la fraternidad y una iglesia abierta a la familia.
Cada desafío se camina en equipo: viajes misioneros, campañas, anexos, jóvenes, adolescentes y cada tarea que Dios propone. Es un privilegio servir con quienes llevan años en la congregación y con quienes se van sumando día a día.
“Todo se puede, todo está al alcance, podemos soñar y seguir por más.”